Ficha de producto
1 · Una ficha por producto
Decidimos qué información necesita cada producto para poder venderse: nombre, medidas, foto, precios. Y dónde vive esa información, que es siempre el mismo sitio.
Casos · Imprex (marca Garza)
Una distribuidora de gran consumo con unas 10.000 referencias. Cada cliente pide su propio catálogo: sus productos, su tarifa, sus precios. Así dejamos de montarlos a mano.
Cliente
Imprex · marca Garza
Tamaño del catálogo
~10.000 referencias
De la mano de
Sales Layer (PIM)
No es un problema de tecnología. Es que la misma información está en muchos sitios y alguien tiene que copiarla a mano.
Antes
Después
El catálogo, por dentro
El trabajo se hizo de la mano de Sales Layer, el PIM donde vive el catálogo. Nosotros pusimos el orden encima: qué información necesita cada producto, cómo se nombran las cosas y qué reglas deciden lo que entra en cada catálogo.
Lo importante
El equipo comercial no monta catálogos: elige a quién se lo manda. Las reglas de tu negocio deciden el resto. Pulsa un cliente para verlo.
Catálogo 2026
Ilustrativo: clientes y cifras de ejemplo.
Las reglas que lo deciden
Estas reglas se escriben una vez. A partir de ahí, dar de alta un cliente nuevo es elegir sus condiciones, no montar otro catálogo desde cero.
Ficha de producto
Decidimos qué información necesita cada producto para poder venderse: nombre, medidas, foto, precios. Y dónde vive esa información, que es siempre el mismo sitio.
Lo que tu equipo ya sabe de memoria (qué cliente compra qué y a qué precio) se pone por escrito una vez. Deja de vivir en la cabeza de tres personas.
La foto encuentra su ficha
El diseñador guarda la imagen con el nombre acordado y aparece sola en la ficha del producto que le toca. Nadie arrastra archivos ni pregunta «¿esta foto de quién era?».
Sacar un catálogo para un cliente nuevo deja de ser un proyecto y pasa a ser una decisión comercial: eliges sus condiciones y sale.
El comercial deja de perseguir precios y fotos por correo, porque hay un sitio donde mirar y ese sitio está bien. Y cuando el catálogo está ordenado, sirve para lo siguiente: la web, el marketplace, el cliente que pide su fichero.
El mismo orden es lo que después permite preguntarle cosas a tus datos y que la respuesta sea fiable. Primero se ordena; luego se pregunta.
Si mandas catálogos o tarifas distintas a cada cliente, esto se puede montar sobre lo que ya tienes. Empezamos mirando tus fuentes y te decimos qué hace falta.